Ha muerto la ola…

Nuestra Rocío Jurado, Rocío de Ehpaya, ha sucumbido al levantamiento insurgente de su propio pancreas.
No iré a la capilla ardiente porque me inundaría la melancolía en público y tal.
Pero lloraré en la intimidad de mi estudio con un recopilatorio en cassette de gasolinera.

Mientras monto mis nuevos muebles de IKEA.