Todos al asilo

O de cómo la actualidad sigue soprendiéndome al tiempo que me pone los pelos como escarpias… Leo en El Mundo sobre el inicio de un concurso que está justo a medio camino entre un Gran Hermano y esos pop-ups que te saltan desde las webs más peregrinas, y donde se te avisa de que puedes concursar en una lotería cuyo premio es una greencard (permiso de residencia estadounidense). Sí, una lotería.

AsylumNYC reunirá a partir del 29 de abril, en una galería de Nueva York, a diez artistas extranjeros -no norteamericanos, quiero decir-, que crearán obras de arte para competir por el gran premio del programa, una visa de artista por valor de tres años. Guau, dirán ustedes.

Y es que yo a estas alturas no sé si esto es el más puro ejemplo del sueño americano cruzado con el show-biz, un choteo post-irónico o la más grande de las sinvergüenzas. Y también me retrotrae a ese gran momento Ánsar de darle papeles a los familiares de los inmigrantes muertos o heridos en la masacre del 11-M. Jugarse la vida en el estrecho quizás no, pero perder un brazo por culpa de los islamistas locos -o ETA, Rubalcaba y el Rey Moro, según Acebes- te hace merecedor de ser español. Y sí, alguno pensará aquello de “menos da una piedra”. Así vamos.